Queridos contertulianos, entre calcetines, tangas y bragonas de color carne se situaba mi vida por aquel marzo de 2005 cuando por fin me tocó mi primera limpieza completa del piso, pues en este piso sí había turnos para la limpieza. Empecemos por una somera descripción de la cocina, primera habitación que limpié. Durante los primeros días de estancia me llamó la atención un electrodoméstico: el microondas, era de color plateado oscuro y claro a la vez, estaba como a rodales y yo me decía: qué original, qué curioso! pero me tuve que poner las gafas y me dí cuenta de que lo que tenía era una cantidad de mierda que ni con ácido sulfúrico para baterías se iba. Pues me puse manos a la obra y a frotar. Coño que si froté, se me quedó el brazo cachas en comparación con el otro. Me tiré en cuestión con el bicho dos horas, porque había que limpiarlo también por dentro y yo me preguntaba: joder cuánta mierda puede acumular esto en sólo una semana. Craso error, mis compañeras, que se las daban de super limpias, aseadas y cuidadas (acordémonos de cómo tendían la ropa, eso es de ser muy pulcras, limpias y ordenadas, sí) no habían limpiado el microondas en meses y resultó que era blanco!!! Anda qué cosas! pero sigamos con la limpieza de la cocina, no nos detengamos en pequeñeces… La cocina tenía dos encimeras y psché, pasables, pero cuando llegué a la vitrocerámica ahí ya no pude más. Explicadme, queridos congéneres, cómo se puede tener una vitrocerámica sin limpiar una semana! Pues ahí la dejé sin limpiar, porque total, yo no la usaba, comía en la uni, así que ya les comiera la mierda, que a mí plín. Buenooooo, pues me echaron la bronca porque no había limpiado la vitro. Parad burricalvas y echad un vistazo a vuestro alrededor, el microondas está blanco!!! y hace un rato era medio negro. Anda qué cosas, y nosotras creyendo que era negro, jejeje (mientras se sonrojaban). Tías, menos lobos que uno no se cayó de un guindo ayer eh? La cocina fue toda una hazaña, pero sigamos por el resto de estancias de la mansión casposa. Entro al baño pequeño, dónde planchaban (mi mente no llega a entender, tendían en el salón y planchaban en el baño? y qué cagaban, en el fregadero? Esto era el mundo al revés, aunque bueno, pude comprobar que en el fregadero no cagaban, porque tan pequeño era el aseo que entre, abrí la puerta, me subí a la tabla de planchar y cerré la puerta y me puse a limpiar, y claro, uno para esos menesteres usó guantes, y menos mal, porque abro la tapa del inodoro y sorpresa!!! churuzaco que casi llega al techo! pero eran muy limpias y aseadas… no lo olvidemos ::sermon:: Termino de limpiarlo después de tirar de la cadena y cojo un cacho hoja y les coloco en el frigo: “no sé quién ha sido la peazo guarra que me ha dejado un buen churuzo pa que lo quite, la siguiente vez lo dejo yo, y amenazo, lo vuestro no es nada”, total, que en la cocina mientras me reprendían por no haber limpiado la vitro, les enseñé el nuevo microondas y la nota en el frigo, y para una tener 28 y la otra 37, se señalaban con el dedo la una a la otra diciendo que no habían sido. Claro claro y la mierda ha entrado en el inodoro por obra del espíritu santo, no te jode…
Me paso con mi cubo, trapos y fregona al otro cuarto de baño, el grande, el cuál tenía una revista porno y un gapo de haberse lavado los dientes y no haber limpiado el lavabo, pero eran muy limpias y aseadas… Lo limpié, menos el gapo, puse la revista guarra encima del lavabo abierta y me fui para el salón. La verdad, en el salón no sabía si pasarle el plumero a las bragas color carne o dejarlo como estaba, no había por dónde meterle mano, así que hice lo que pude y así se fueron repitiendo las semanas mientras ellas no hacían ni el huevo, bueno, estas limpiaban por encima, porque eran muy limpias!
En el próximo capítulo veremos cómo al nene le conceden la beca erasmus y qué acontecimientos se suceden en la convivencia a raíz de eso